Efectos del estrés en la homeostasis
Tercero medio - Actividad Nº 44

 

 

1.- ¿Qué es el estrés?

Ante una sociedad que se ve enfrentada casi a diario a situaciones tensionales, el estrés es un factor con el que convivimos.

Los especialistas definen el estrés como un comportamiento innato ante la amenaza, que consiste en una respuesta defensiva que tiene por finalidad controlar la conducta de la persona frente a un estímulo que produce estrés, conocido como agente estresor.

Cada especie manifiesta respuestas adaptativas particulares ante situaciones amenazantes, pero, en general, se acepta que mientras mayor sea el grado de complejidad de los subsistemas de relación, tanto nervioso como endocrino, también serán más complejas y diversas las respuestas posibles. Por lo tanto, son los sistemas nervioso y endocrino los encargados de integrar las respuestas que permitan compensar los cambios y restablecer los estados iniciales, para así mantener la homeostasis, y conseguir la adaptación del organismo.

El agente que induce la aparición de estrés se denomina estresor, y puede ser un estímulo o una situación que desencadena respuestas nerviosas y endocrinas; de forma física, como la deshidratación o la exposición continuada al frío, o de forma psicológica, como aquellas situaciones que son interpretadas como amenazas para la sobrevivencia o para mantener la forma de vida, como por ejemplo, la violencia y el maltrato, las dificultades familiares, el despido de un trabajo o una situación económica difícil.

En los vertebrados, el hipotálamo es la primera estructura que se encarga de procesar los estímulos generados por los agentes estresores y dirigir una respuesta inconsciente y rápida ante estos, la que suele ser parecida entre los distintos grupos de animales, incluida nuestra especie. Posteriormente, el cerebro se encarga de producir respuestas conscientes y más complejas, las que varían de un individuo a otro según su experiencia, contexto cultural y situación emocional.

Por ejemplo, ante una amenaza física, el hipotálamo desencadena una serie de cambios fisiológicos que reconocemos como miedo, y para enfrentar al agente estresor, el organismo requiere aumentar la cantidad de sangre que llega al cerebro y músculos. También debe aumentar el aporte de oxígeno y glucosa transportados por la sangre a estos órganos, y para ello, se secreta adrenalina y cortisol. Por lo tanto, el estrés genera respuestas que determinan que el organismo reciba un mayor aporte de oxígeno y glucosa, lo que explica el aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria cuando nos vemos sometidos a situaciones de estrés.

 

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Según la duración, el estrés se puede clasificar en dos tipos: el estrés agudo y el estrés crónico.

a) El estrés agudo se relaciona con la aparición del estado de alerta, y puede ser originado por una situación violenta o sorpresiva, lo que desencadena la preparación del organismo para responder a este estado. En los animales, se genera el estrés agudo cuando perciben la presencia o el inminente ataque de algún depredador. En los seres humanos se presenta el estrés agudo derivado de estresores psicológicos y sociales, que en la gran mayoría de los casos no ponen en riesgo la vida. Es por esto, que se denomina estrés nervioso o psicológico. Entre los síntomas que experimentan las personas que sufren este tipo de estrés, se cuenta el aumento del pulso y de la frecuencia respiratoria.

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b) El estrés crónico, por otra parte, se produce cuando el organismo no logra responder bien a los requerimientos fisiológicos que este estado le provoca, lo que puede ocurrir por la influencia de estresores psicológicos que se mantienen a lo largo del tiempo y se ven de manifiesto en una baja general de las funciones fisiológicas, lo que se puede transformar en una enfermedad crónica por daño a los órganos, que incluso puede llegar a ser mortal.

 

Existe una etapa intermedia entre el estrés agudo y el crónico, la denominada fase de resistencia. En ella, el organismo se esfuerza por mantener constantes los parámetros que han sido alterados por algún estresor, lo que pone en marcha un sin número de procesos internos para nivelar y restablecer el equilibrio inicial. Cuando esta etapa se prolonga por mucho tiempo, es muy probable que se desarrolle estrés crónico o se llegue a la etapa de agotamiento.

El estrés crónico es considerado una enfermedad, ya que los cambios generados por el organismo para lograr la adaptación llegan a un límite, lo que provoca que el cuerpo se dañe por una sobrecarga de exigencia, lo que reduce las probabilidades de sobrevivencia del individuo.

Hans Selye, fisiólogo y médico, fue el primer científico en investigar el estrés, y centró sus estudios en los estresores físicos, y fue quién descubrió la naturaleza inespecífica del estrés, lo que quiere decir que aunque el agente estresor puede variar, la respuesta fisiológica en muchas ocasiones es similar. También clasificó el estrés en dos tipos: el estrés adaptativo y el estrés crónico.

El modelo de Selye de síndrome general de adaptación al estrés, representa tres fases del estrés crónico:

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La primera es la fase de alarma, en donde se percibe una situación de estrés, generándose alteraciones fisiológicas y psicológicas, rompiéndose el equilibrio y activándose los mecanismos de regulación de la homeostasis. La segunda es la fase de resistencia, en donde todos los sistemas se encuentran en alerta para resistir los cambios que provoca el agente estresor. Y finalmente, se lleva a cabo la fase de agotamiento, en donde debido a que en la fase de resistencia el organismo no fue capaz de adaptarse o detenerse al agente estresor, el cuerpo no tiene posibilidades de recuperarse, haciéndose inminente el desgaste de los órganos y sistemas que lo conforman.

Muchas investigaciones, han llevado a establecer que el estado de estrés crónico influye en la aparición de enfermedades física, puesto que se origina una disminución de la función del sistema inmunológico.

Los trastornos que se manifiestan con síntomas físicos, pero cuyo desarrollo está influido por factores psicológicos, se denominan trastornos psicosomáticos. ej:

- Fatiga corporal y desgaste muscular prematuro

- Diabetes

- Hipertensión

- Enanismo psicogénico (niños que no se desarrollan producto de estrés infantil)

- Descalcificación ósea

- Impotencia sexual, supresión ovulatoria y pérdida del impulso sexual

- Depresión inmunológica (la persona es más susceptible a las enfermedades infecciosas y al cáncer)

- Degeneración neuronal acelerada (durante la vejez)

 

2.- ¿Cómo responde el organismo frente al estrés?

Una situación de estrés desencadena respuestas provenientes del sistema nervioso a través del eje hipotalámico-hipofisiario-adrenal, que involucra también a las glándulas suprarrenales.

Tanto el sistema nervioso como el sistema endocrino liberan sustancias químicas específicas para combatir el estrés. El primero a nivel de las sinapsis y el segundo mediante la liberación de hormonas hacia la sangre.

El sistema nervioso simpático actúa frente a situaciones que alteran el normal equilibrio, y el sistema nervioso parasimpático restablece las condiciones normales luego de reaccionar frente a una amenaza, desarrollando una respuesta frente a los agentes estresores, que consiste en estimular la liberación de adrenalina y noradrenalina desde la médula suprarrenal. Ambas hormonas actúan produciendo un estado de alerta, caracterizado por un aumento de la frecuencia cardíaca y de la irrigación cerebral, temblores musculares y ansiedad. Este mismo sistema de control estimula también a la corteza suprarrenal, la que libera glucocorticoides, que origina un aumento en la formación de glucosa, efectos inmunosupresores y antiinflamatorios.

Cuando desaparece el agente estresor, disminuye la respuesta del sistema nervioso simpático y disminuye la concentración de cortisol en la sangre, lo que actúa como retroalimentación negativa sobre las células productoras de la hormona liberadora de corticotropina (CRH) y de la hormona adrenocorticotropina (ACTH), retornando de esta forma las concentraciones sanguíneas de glucocorticoides a los valores normales.

 

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Creado por Portal Educativo. Fecha: 2017-03-13. Se autoriza uso citando www.portaleducativo.net. Prohibido su uso con fines comerciales.
 
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