Falacias argumentativas
Tercero Medio - Actividad Nº 18



Aprenderás qué es una falacia y en qué se diferencian las falacias formales e informales.



   



1- Las falacias argumentativas

A todas las formas de argumentación que encierran errores o persiguen fines espurios, se les denomina falacias, pero en rigor se denomina falacia al razonamiento aparentemente válido, cuya conclusión no se desprende de las premisas.

El término procede del latín “fallatia”, que significa engaño, y se emplea como sinónimo de sofisma, palabra que acuñaron los griegos para designar el argumento engañoso. Cuando un tipo de argumentación viola uno o más de los criterios mencionados afirmamos que se ha cometido una falacia en la argumentación.

Las principales falacias relacionadas con la trasgresión de los criterios de evaluación son:

 

2- Falacias que infringen el criterio de suficiencia
 
a) Generalización o conclusión apresurada: falta la suficiencia, pues no proporciona la cantidad de casos necesarios para sostener la conclusión. Transgrede el principio de generalización.

Ejemplos:
 
- “Mi primera polola me traicionó, por lo que todas las mujeres son traidoras”
 
- Chile está informado respecto de los beneficios del posnatal. La otra vez fui a Renca y conversé con unas pobladoras y así lo pude comprobar.
 
b) Causa falsa: cuando la razón que damos para apoyar nuestra tesis puede tratarse sólo de una circunstancia que no incide en la constitución de la conclusión y que, por lo tanto, no es suficiente como prueba.
 
Ejemplo:
-  Creo que para que mejoren nuestros productos, deberíamos aumentar la cantidad de compradores de los mismos.
 
 
c) Falsa Analogía: una analogía se produce cuando se comparan dos situaciones porque presentan similitudes en ciertos aspectos, pero no suficientes como para establecer una comparación. 
 
Ejemplo:
- ¿Por qué un barrendero no gana lo mismo que un ingeniero, cuando todos sabemos que le ponen el mismo empeño a su trabajo?
 
 
3-  Falacias que infringen el criterio de relevancia 
 
3.1 Razón irrelevante: falta al principio de la relevancia y, generalmente, constituye un cambio de tema: las razones hablan de algo distinto a lo que apunta la conclusión.
Ejemplo: Estoy en desacuerdo con las prácticas educacionales de la profesora. Ella no tiene hijos (las razones que plantea no tienen relación con la conclusión)
 
 
3.2-  Ataque al oponente (Ad hominem): se golpea al jugador y no a la pelota, es decir, se neutraliza al  argumentador y no a su argumento. Existen cuatro subtipos: 
 
a- Ataque directo (Ad hominem abusivo): refutamos la tesis por venir de una persona determinada, es decir, descalificamos al oponente. Una falacia ad hóminem consiste en afirmar que un argumento de alguien es erróneo sólo por algo acerca de la persona, no por problemas en el argumento en sí. 

Ejemplos:

- Solo un imbécil podría creer aquello.

- Eres una vil mentirosa, mientes siempre, ¿cómo voy a dar fe de lo que piensas?

- ¡Qué vas a saber tú de educación, si apenas, y con suerte, te sabes las tablas de multiplicar!

 
b- Ataque Indirecto (Ad hominem circunstancial): se descalifica al oponente pero no por una característica de él mismo, sino por su situación. No se dirige abiertamente contra la persona sino contra las circunstancias en que se encuentra: sus vínculos, sus relaciones, sus intereses, etc.
 
Ejemplos:
 
- Opinas así porque te conviene económicamente.

- Como eres de ese partido, te entusiasta esa manera de pensar.

- Crees que es mejor dado que tú papá es el que lo financia.

- Como es empresario, obvio que quiere mercantilizar la educación.

- Como es socialista, es evidente que quiere vivir a expensas de los demás.

 
c- Ataque por hipocresía: se descalifica al oponente por tener alguna conducta inconsecuente con lo que defiende, por ejemplo. 
 
d- Envenenar el pozo: Descalificamos al argumentador acusándolo de tener razones personales mezquinas para sostener una tesis falsa de tal forma que su defensa se vuelve imposible. Se envenena la confianza que podría inspirar el argumentador. Pretende negar que esté calificado para dar una opinión.
 
Ejemplos:

- No podemos creer a las posiciones de la iglesia, pues ella siempre ha estado en contra de la libertad individual.

- Los hombres no deberían opinar sobre el aborto, dado que nunca han llevado o llevarán un hijo en el vientre.

-  Es obvio que la oposición estará en contra de lo que haga el Gobierno, por algo se llaman “oposición”. 

 
3.3- Apelar a la popularidad (ad populum): se valida un punto de vista a partir del apoyo masivo que éste pueda tener. 
 
Ejemplos:

- La mayoría de los padres se inclina, a la hora de matricular a sus hijos, por colegios particulares y subvencionados, por eso sabemos que la educación municipal es mala.

- La Universidad Católica aglutina la mayor cantidad de puntajes altos en la PSU, de ahí podemos concluir que la PUC tiene mayor calidad de enseñanza.

- Todos prefieren Dove, prefiérelo tú también.

 
3.4- Apelar a una élite: Esta falacia valida un punto de vista dado que una minoría (a la cual, supuestamente todos queremos pertenecer) la considera correcta. Generalmente es usada por la publicidad. 
 
Ejemplo:

- Mercedes Benz, un auto solo para ganadores.

 
3.5-  Apelar a la misericordia: Consiste en validar un punto de vista porque el que lo defiende tiene algún problema o dificultad.
 
Ejemplos:

- Se debe aprobar el proyecto de ley, pues hay gente que sufre.

- Si terminamos nuestra relación sufriré demasiado, por favor, no termines conmigo, ¿no ves que quedaré solo?

 
3.6- Apelar al temor: Consiste en que se debe aceptar como válido un punto de visto por miedo a alguna represalia de quien defiende la tesis, en otras palabras, se ejerce una amenaza directa o indirecta por parte del emisor sobre el receptor. En latín la llamaban Ad báculum (bastón), pues si no se aceptaba un punto de vista, entonces, se recurría a un golpe de bastón como amenaza.
 
Ejemplos:

- Si no nos apoyas en este proyecto, entonces, deberemos prescindir de tus servicios en la empresa.

- No puedes estar en desacuerdo, ya que tu jefe no estará nada de contento si sabe que piensas así.

- Bueno, si no crees, serás tú el que se queme en el infierno, no yo

 

 
3-7-  Falsa apelación a la autoridad: cuando se cita como razón lo que ha dicho alguien que no es autoridad o que no lo es en la materia de la tesis.
 
Ejemplos:

- Para tener un buen equilibrio fiscal, los gastos deben aumentar a la hora de dar bonos a los más necesitados, ya que Gandhi así lo pensaba.

- El tabaco produce cáncer, pues así me dijo mi papá y él, que arregla tubos de escape de vehículos, sí que sabe de contaminación.
 
 
4-  Falacias que infringen el criterio de aceptabilidad 
 
4.2-  Premisa problemática: falta al principio de aceptabilidad, la razón que apoya la conclusión no es por sí sola admisible. 
Las premisas no son aceptadas por la mera información que entregan, pues su validez depende de adscribir a una determinada creencia. Un agnóstico o un ateo las pondría en duda. 
 
Ejemplos:

- Tendremos que vivir la vida a concho este año, ya que el 2012 se acaba el mundo.

- Usaré pantalones verdes hoy, ya que mi horóscopo dice que conoceré a alguien que me cambiará a vida si los uso.

- El aborto es malo en todos sus sentidos, así lo indica nuestro Dios.

 

 
4.2-  Circularidad: En esta argumentación, el emisor rehúye la razón de por qué se debe creer en su punto de vista y, para hacer parecer que lo ha argumentado, repite su punto de vista como si fuera un principio del cual no se debe dudar. En latín se le denomina Petitio principii, pues se pide la repetición del mismo principio o tesis, sin argumentar, es decir, el razonamiento es circular.
 
Ejemplos:

- La prueba está difícil, pues no está complicada. (*y si no está complicada, entonces, no está difícil)

- El equipo de nuestros amores no está jugando bien, pues su nivel de juego es bastante malo. (*si juegan mal, entonces, no están jugando bien.

 







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